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No a la moda tóxica: Zara descontaminará su cadena de producción

Tras su informe sobre la toxicidad en las prendas de vestir y su campaña Detox, Greenpeace ha conseguido, gracias a todas las personas que han participado, que la primera marca mundial de ropa Inditex, descontamine su cadena de producción. Para ello, dejará de utilizar compuestos químicos tóxicos y cancerígenos que afecten a las personas y contaminen el agua y el entorno.

¡Alerta! Prendas de vestir tóxicas

Un estudio de Greenpeace revela gran cantidad de compuestos tóxicos y cancerígenos en la ropa de las marcas de moda más importantes; en dicho estudio se buscó la presencia de ftalatos y nonilfenoles etoxilados (NPE), que son sustancias que pueden encontrarse en los colorantes o los dibujos de algunas prendas y son peligrosas, ya que liberan aminas cancerígenas.

También se identificaron muchas sustancias o grupos químicos industriales, cinco de los cuales están clasificados como “tóxicos” o “muy tóxicos para la vida acuática”.

Veamos las repercusiones de este hecho: para empezar, tendríamos gran cantidad de estas sustancias en las fábricas de ropa, que pasarían tanto a la ropa, como al agua al liberar los deshechos de la fabricación. De esta forma, la contaminación la sufrirían los trabajadores de las fábricas, y los animales que viven en ese agua contaminada, que incorporarían esas sustancias a la cadena alimenticia (de la cual el último eslabón somos nosotros). A continuación, la ropa se exporta y llega a los consumidores. Además de liberar sustancias tóxicas en nuestra piel, la ropa las libera al agua en cada lavado, y lo peor es que esas sustancias no desaparecen al depurar el agua.

El año pasado, gracias a la presión popular global, seis marcas internacionales –Puma, Nike, Adidas, H&M, Li Ning y C&A– firmaron el
Desafío Detox y se comprometieron a trabajar con sus proveedores para acabar con el abuso tóxico. Recientemente, la gran firma Inditex, se ha comprometido a no utilizar productos tóxicos en su cadena de producción.

Ropa de usar y tirar

Cada año se producen en el mundo unas 80.000 millones de prendas de vestir, el equivalente a unas 11 prendas por habitante del planeta. Por supuesto, el consumo de prendas no está distribuido de forma homogénea: en Alemania, por ejemplo, se vendieron 5.970 millones de prendas en 2011, unas… ¡70 prendas por persona!

La poca calidad de muchos productos sumada a los bajos precios motiva la necesidad de cambiar de ropa constantemente, incluso cuando el tejido podría durar décadas.

Estas cantidades enormes de ropa siguen aumentando, y amplifican el impacto medioambientales de las prendas a lo largo de su ciclo de vida: desde el agua y los pesticidas utilizados para cultivar el algodón, hasta el agua y los químicos utilizados en su producción. Todas estas sustancias vertidas al medio, se acumulan allí durante años y años.

Fuente: Greenpeace

ElBlogVerde.com

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