Marea roja: qué es y por qué es mortal

Su nombre puede llegar a asustar, y si descubrimos cuáles son algunos de sus principales efectos en la flora y fauna marina, posiblemente también nos alarmemos. Es conocida con el nombre de marea roja, y aunque su denominación puede sonar parecida a una novela escrita por el genial Stephen King, lo cierto es que su […]

Su nombre puede llegar a asustar, y si descubrimos cuáles son algunos de sus principales efectos en la flora y fauna marina, posiblemente también nos alarmemos. Es conocida con el nombre de marea roja, y aunque su denominación puede sonar parecida a una novela escrita por el genial Stephen King, lo cierto es que su origen es puramente natural. ¿Qué es y en qué consiste? Y, sobre todo, ¿por qué puede llegar a ser tan mortal?.

Marea roja

Las floraciones de algas nocivas, también conocidas técnicamente como HAG, se producen especialmente cuando las colonias de algas (como de buen seguro sabrás, plantas simples que viven tanto en el mar como en el agua dulce), crecen sin control y producen efectos tóxicos o perjudiciales, no solo para los peces, los mariscos, los mamíferos marinos y las aves, sino también para las personas.

Aunque en realidad son raras, esta floración excesiva de algas -especialmente si son nocivas- pueden causar enfermedades en humanos, pudiendo ser debilitantes e incluso fatales.

Popularmente estas floraciones son conocidas bajo el nombre de mareas rojas, pero lo cierto es que, en realidad, los científicos prefieren utilizar el término de “floración de algas nocivas”. Por lo general, están causadas por algas microscópicas capaces de producir toxinas, que pueden llegar a matar a los peces, y ocasionar que los mariscos se tornen peligrosos cuando son consumidos por las personas.

Por otro lado, estas toxinas pueden también dificultar la respiración del aire circundante, y cuando la floración es excesiva, la acumulación es tal que, a menudo, el agua se torna o vuelve roja (de ahí su nombre tan popular).

Lo que ocurre con las toxinas…

Muy a menudo, la presencia de una marea roja se torna tremendamente visible como consecuencia de su efecto en el resto del ecosistema.

Muchas de estas algas tienden a producir una serie de toxinas que acaban por contaminar el agua, y cuando están en la superficie terminan por transportarse al aire. De esta forma, estas toxinas se vuelven dañinas para los mamíferos marinos, las tortugas y las aves. Y como muchos de estos carnívoros más grandes ocupan un lugar destacado en la cadena alimentaria, las toxinas empiezan a acumularse a medida que ingieren presas contaminadas.

Por otro lado, los seres humanos también tendemos a vernos afectados por las toxinas producidas por estas algas. Y pueden causar enfermedades en las personas que nadan en aquellas aguas “contaminadas” con esta floración excesiva. De ahí que se haga necesario el cierre de playas cuando se identifica la presencia de este tipo de mareas.

Consecuencias de las mareas rojas

No todas las floraciones de algas son dañinas

Eso sí, aunque se piense lo contrario, la realidad es que no todas las floraciones de algas son dañinas ni nocivas. De hecho, la mayor parte de estas flores son beneficiosas porque se convierten en el alimento para muchas especies del océano. Es más, se convierten en la principal fuente de energía que alimenta a la red oceánica.

Pero, es cierto, un pequeño porcentaje de algas sí producen toxinas tan poderosas como con la capacidad de matar peces, mariscos, mamíferos y aves. Y, además, pueden ocasionar en las personas enfermedades directa o indirectamente.

¿Y por qué son tan negativas para la vida marina? Cuando la floración de estas algas es excesiva, cuando estas masas de algas mueren y se descomponen, el proceso de descomposición puede llegar a agotar el oxígeno presente en el agua, y tan necesario para la vida. Esto puede causar que el contenido en oxígeno del agua se vuelva tan bajo que los animales acaben por abandonarlo, o finalmente mueran.

Por este motivo los científicos a menudo se refieren a ellas como floraciones de algas nocivas, o HAB. Pero como te hemos comentado en algún momento, no todas las mareas rojas son rojas, y si quiera todas se vuelven lo suficientemente densas como para ser capaces de colorear el agua. Por ejemplo, también pueden existir mareas de color marrón, y ser igualmente perjudiciales.

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