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Una mirada a la naturaleza: los fascinantes ojos de los insectos

Los ojos de los insectos son una maravilla de la ingeniería natural: su visión se forma a partir de muchas imágenes que provienen de varios receptores, y se unifican conformando una imagen final, igual que ocurre con las imágenes digitales.

Los ojos compuestos

La mayoría de los insectos tienen lo que se llaman ojos compuestos, que consisten en una estructura de mosaico formada por omátidas. ¿Y qué son omátidas? Son “las unidades estructurales y funcionales de la visión”, y varían en número dependiendo del insecto. Algunas especies de insectos poseen tan sólo seis, mientras que otros, como las libélulas, ¡tienen más de 25.000!

Entonces, ¿significa eso que un insecto tiene una visión mucho mejor que los humanos? En realidad no. Al explicar cómo funcionan los ojos de mariposa, el profesor Ron Rutowski nos dice que, al menos en el caso de las mariposas que ha estudiado, tienen una visión mucho peor. Si los humanos consideran una visión perfecta 20/20, las mariposas tienen más como 20/200 visión. Tienen que estar mucho, mucho más cerca de un objeto para poder verlo con claridad.

Capacidades asombrosas de los ojos de los insectos

Como sugirió originalmente Johannes Muller (1829) en su “teoría del mosaico””””, cada omátida recibe la impresión de una superficie luminosa correspondiente a su proyección en el campo visual, y es la yuxtaposición de todas estas pequeñas zonas luminosas, que varían en la intensidad y calidad de la luz que las componen, lo que da lugar a la imagen total percibida por el insecto.

Dado que los insectos no pueden formar una imagen del entorno centrada, su agudeza visual es relativamente pobre en comparación con la de los vertebrados.

Por otro lado, su capacidad para detectar el movimiento, mediante el seguimiento de los objetos de omátida a omátida, es superior a la mayoría de los animales. Su resolución temporal de parpadeo es de 200 imágenes / segundo en algunas abejas y moscas, mientras que en seres humanos es aproximadamente de 30 imágenes / segundo).

Los insectos también pueden detectar patrones de polarización en la luz solar, y discriminar longitudes de onda en un rango de ultravioleta a amarillo (pero no rojo).

Otras curiosidades

Un trabajo de investigación de 2010 muestra que los ojos de insectos tienen la capacidad de repeler la suciedad; se cree que este fenómeno anti-adhesivo se debe a una disminución en el área de contacto real entre las partículas contaminantes y la superficie del ojo. Tal combinación de funciones en una nanoestructura puede ser interesante para el desarrollo de superficies multifuncionales capaces de mejorar la recolección de luz al tiempo que reduce el reflejo de luz y la adherencia. Por ejemplo, células solares más eficientes.

Fuente: Treehugger

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