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La geosfera: Estructura y composición de corteza, manto y núcleo

La geosfera es un conjunto de capas que pueden ser atendidas o bien desde un punto geoquímico o dinámico.

Según el compuesto químico, tenemos la corteza, el manto y el núcleo. También se puede dividir en capas, según el comportamiento dinámico, que se llaman litosfera, astenosfera, mesosfera y endosfera.

La corteza

La corteza se encuentra delimitada por una discontinuidad de Mohorivic, que está entre 5 y 10 km de profundidad en el océano. Dese los continentes la profundidad alcanza entre los 30 y los 70 km. Estas dos diferencias hacen que se distinga la corteza oceánica de la continental.

Corteza continental

La corteza continental se constituye de un espesor de 2,7 gr/cm3. En su superficie predominan rocas sedimentarias y sedimentos. En la parte inferior, sin embargo, podemos encontrar rocas metamórficas e ígneas (rocas magmáticas).

La corteza oceánica, sin embargo, se constituye de una capa fina compuesta de sedimento en la zona superficial. Si profundizamos encontramos roca volcánica (basalto) y más abajo encontramos roca plutónica (gabro). La roca oceánica se constituye de una capa de 3 gr/cm3.

El manto

Se encuentra esta capa desde la discontinuidad que hemos mencionado antes, la de Mohorovic, hasta otra llamada Gutenberg, a unos 2.900 km de profundidad aproximadamente. El 68% de la masa en la Tierra está ocupada por el manto y se divide a partir de una profundidad de 670 km en manto inferior y manto superior.

Éste se constituye de rocas similares a las peridotitas, las cuales se componen de minerales como los silicatos. Según vamos profundizando se genera tal presión que los minerales se reorganizan creando rocas más densas. Esto significa que los dos mantos disponen de la misma composición, solo que, la inferior tiene más densidad.

El manto superior tiene una densidad de 3,5 gr/cm3 mientras que inferior la tiene de 5,5 gr/cm3.

El núcleo

El núcleo tiene una ocupación del 16% respecto al volumen terrestre y 32% de su masa. A unos 5150 km de profundidad resurge una elevación considerable de las ondas P, por lo que se la considera sólida dividiendo el núcleo externo, que es líquido y el núcleo interno, que es sólido.

La composición que tiene comparada con los sideritos, por su elevada densidad y la constitución de un campo magnético, se da por hecho que es principalmente Fe con el 5% de Ni entre otros elementos que no son tan densos como SSi y O.

Los movimientos de fluidos minerales férricos en el núcleo externo son los que estimulan el campo magnético en la Tierra. En el núcleo interno se establece un globo esférico sólido generado por las altísimas presiones y temperaturas.

Litosfera

La litosfera forma parte de la corteza y también forma parte del manto superior. Tiene una profundidad de entre 50 y 100 km en el océano. Desde los continentes la profundidad oscila entre los 100 y 200 km.

Astenosfera

Ésta se ubica en el conducto de velocidad de ondas bajas. Se trata de la zona en la que las ondas sísmicas muestran una serie de fluctuaciones con algunos descensos y también elevaciones. La astenosfera se encuentra entre la litosfera y más de 350 km hacia la profundidad. Puesto que es una parte del manto, la roca que encontramos está compuesta de peridotita y está en estado sólido. Se encuentra cerca de la fusión, por lo que la materia muestra corrientes que son de convección lenta. Esta corriente motiva el movimiento de las placas tectónicas, lo que generan movimientos en el continente pudiendo llegar a formar cordilleras. La astenosfera es sólida, aunque es ligeramente plástica.

Algunos expertos no terminan de creerse que la astenosfera pueda existir, especulan sobre la posibilidad de que la energía transmitida a través del manto sea la causante del movimiento de las placas.

Mesosfera

La mesosfera abarca el resto del manto, esto quiere decir, que la zona más profunda del manto superior y el manto inferior al completo son sólidos. Aunque las temperaturas son desorbitadas, la presión logra mantener los materiales en estado sólido.

Se especula que los dos mantos puedan disponer de corrientes de convección originadas por las diferencias de densidad y temperatura. Donde asienta el manto está la capa D, la cual es discontinua y también irregular con una densidad de hasta 300 km donde se asienta la materia más densa y seguramente donde se generan las plumas convectivas.

Estas plumas son corrientes que ascienden los materiales originados por las altas temperaturas del núcleo cuando hace contacto con la base. Pueden subir hasta la superficie y originar puntos calientes que terminan constituyendo la actividad volcánica.

Endosfera

La endosfera la conocemos más como núcleo. Está dividida en dos núcleos, el externo y el interno.

El núcleo externo se encuentra a una profundidad de 2.900 km hasta llegar a los 5.150. Se compone de una masa fluida con corrientes de convección. Estas corrientes repletas de carga eléctrica en el centro, crea y mantiene el campo magnético de la Tierra.

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El núcleo interno es sólido. Aquí se consiguen temperaturas y presiones más altas. A medida que el núcleo va liberando calor entre el manto, el hierro se va cristalizando y acumulando en el núcleo interno. El hierro aquí no contiene elementos tan ligeros como en el núcleo externo, aunque es el constituyente del núcleo interno. Con ello consigue aumentar su tamaño, aunque halamos de décimas de milímetro.

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