Escrito por Tendenzias

Genciana – Cultivo, cuidados y propiedades de la planta

Hoy te vamos a hablar de la GencianaCultivo, cuidados y propiedades de la planta. Una de las plantas más sencillas de mantener y, como muchos expertos aseguran, una de las imprescindibles en todo jardín o casa que se tercie. ¿El motivo? Las tremendas propiedades con las que cuenta.

Qué es genciana

Lo primero de todo es saber qué es la genciana. Y en este caso, la genciana es una planta de tamaño reducido que es ideal para tener en el interior de la casa en macetas o en el jardín, independientemente del tamaño de éste. Una de las grandes ventajas que aporta la genciana es su carácter anual. Es decir, en un año, la planta germina, florece, se reproduce y marchita. Y vuelta a empezar.

Lo mejor es que sus colores son vistosos y muy llamativos, por lo que tendrías una planta preciosa todos los años, durante los meses de floración. Flores cuya forma de trompeta atraerá la vista de todo el que pase cerca de ellas. Son flores que parecen sacadas directamente de un cuento. Además, dependiendo de la especie que cojas, éstas pueden tener varios tonos. Desde el excelso azul de la Gentiana Verna, al hipnótico amarillo de la Genciana Lutea.

A pesar de que la genciana es originaria del sur y el este de Europa, su belleza ha hecho que se consolide en todo el planeta. Al ser una planta de muy fácil cultivo y cuidado, todo el que tiene ocasión, la planta en su hogar. No obstante, su estado natural es el de florecer en zonas silvestres en montañas de más de 1.000 metros de altura.

Cómo se cultiva la genciana

¿Cómo se cultiva la genciana? De forma muy sencilla. Como ya hemos dicho, su origen está en las alturas, por lo que los climas húmedos y de montaña le vienen de maravilla. De hecho, cuanto mayor sea la altura de plantación, mejor será la calidad de sus raíces y sus principios activos: glucósidos.

No obstante, la genciana también arraiga en zonas mediterráneas o incluso gélidos, pues llega a soportar temperaturas de -10º. La clave es que, a lo largo del día, siempre le de algo de sol. Bueno, y que el clima de la zona no sea excesivamente seco y árido.

Para saber cómo se cultiva la genciana, también debemos saber que los suelos que drenen bien, le vienen de maravilla. Si va a un jardín, conviene mover el terreno, al menos 50 centímetros, para mover bien la materia orgánica del suelo. Si va en maceta, debemos desmenuzar la tierra antes de plantar la genciana, para que se mezcle bien el compos.

Cuidados de la genciana

Los cuidados de la genciana son elementales. Y es que, sin exagerar, es una planta que sólo te pedirá agua y sol. Eso sí, debemos mantener una regularidad en su riego y, por supuesto, darle todo el sol posible. Lo aconsejable, en este caso, es regar la planta tres veces por semana. No obstante, todo dependerá de la zona, pues en algunos climas húmedas, a lo mejor vale con una sola vez por semana.

Siguiendo esta sencilla pauta, tendremos una genciana maravillosa que presidirá toda la casa. Ahora, si queremos ir un poco más allá, es decir, rozar la perfección, hay algunos consejos que se pueden seguir.

Los cuidados de la genciana son básicos, pero si la mimamos, ésta responderá aún mejor. Por ejemplo, los expertos en la materia recomiendan que las gencianas sean abonadas desde marzo hasta julio. Es más, recomiendan el uso de abonos orgánicos como compost o guano, para que ésta luzca gloriosa. Los abonos minerales también son muy buenos para la genciana.

Otro elemento a tener en cuenta son las plagas. Evitarlas es clave, sobre todo en el caso de pulgones y caracoles, enemigos íntimos de la genciana que destrozarán la flor antes de que abra, haciéndote perder un año. Para evitarlo, puedes usar las famosas infusiones de ortiga o el aceite de Neem, ideales para prevenir ataques de cualquier tipo.

Propiedades de la genciana

Las propiedades de la genciana son tremendas. Utilizada con fines medicinales desde hace siglos, la genciana es una de la plantas más eficaces contra los problemas estomacales, el estreñimiento o el exceso de gases. No obstante, también se usa para la insuficiencia hepática o la pérdida de hambre.

Las propiedades de la genciana, a pesar de que las hojas de las flores se usen infusionadas, están en su mayoría en la raíz. Una raíz que se debe preparar bien antes de consumir. La forma más rápida de hacerlo es dejarla macerar en agua fría durante seis horas. Las raíces de la genciana presentan su mayor esplendor curativo y tienen todas sus propiedades en el punto más alto en otoño, cuando debes recolectarse.

Así, éstas son algunas de las propiedades de la genciana:

  • Ayudan a proteger el sistema inmunológico
  • Recomendadas para los cólicos intestinales
  • Ayuda a proteger el hígado
  • Recomendable para la psoriasis
  • Reduce los cuadros febriles
  • Expulsa los parásitos intestinales
  • Mejora de forma considerable la gota y la artritis
  • Combate las infecciones por su efecto antibiótico
  • Ayuda a mantener el cabello sano y en su sitio
  • Ideal para mejorar las digestiones
  • Su efecto curativo, es perfecto para las heridas

Para conseguir los efectos curativos de la genciana, una de las opciones es aplicarla de forma tópica, cuando sea el caso. Si no, podemos hacer la famosa infusión de genciana. Tan sencillo como echar cinco gramos de raíz de genciana en un vaso y añadir agua hirviendo. Lo dejamos reposar, tapado, durante 10 minutos y ya está listo para tomar.

Otra opción es el jarabe de genciana. En este caso, hervimos un litro de agua y añadimos 150 gramos de raíz de genciana. Lo dejamos 60 segundos y quitamos del fuego, dejándolo reposar 10 minutos. Acto seguido, se trituran las raíces y el líquido resultante es el legendario jarabe de genciana.

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