¿Es verdad que los insectos se están extinguiendo?

Los insectos son considerados como las especies más abundantes en el planeta Tierra. Si se juntara, superarían a toda la humanidad, pesarían más que todos los peces que podemos encontrar hoy día en los océanos, o incluso superarían a todo el ganado que mastica la hierba de la tierra. Su abundancia y variedad (se estima que […]

Los insectos son considerados como las especies más abundantes en el planeta Tierra. Si se juntara, superarían a toda la humanidad, pesarían más que todos los peces que podemos encontrar hoy día en los océanos, o incluso superarían a todo el ganado que mastica la hierba de la tierra. Su abundancia y variedad (se estima que puedan haber hasta 30 millones de especies diferentes), hace que jueguen un papel fundamental en los ecosistemas y en las redes alimentarias de otros animales, desde las abejas que polinizan las flores hasta las termitas que reciban los árboles muertos en el bosque. Pero, ¿se están verdaderamente extinguiendo?.

La extinción de los insectos

A comienzos de este año se publicó un estudio publicado en la revista especializada ‘Biological Conservation’, en cuyo artículo se sugería que el 40 por ciento de las especies de insectos están en declive, pudiendo llegar a desaparecer en las próximas décadas. En palabras de los expertos, «hay motivos para la preocupación», ya que «si no lo detenemos, ecosistemas enteros podrían colapsar debido al hambre».

El estudio se ha convertido en la primera encuesta mundial de investigación sobre poblaciones de insectos presentes en prácticamente todo el mundo. Y, en él, destacan algunos grupos de insectos que están particularmente amenazados: las mariposas y las polillas; las abejas, los escarabajos de estiércol y otros insectos que ayudarían a descomponer tanto las heces como los detritos, por lo que su presencia en el ecosistema es fundamentalmente importante.

Por ejemplo, los escarabajos de estiércol, que se encuentra entre los insectos con mayor peligro de desaparición, juegan un papel importante tanto en el reciclaje de nutrientes como en el procesamiento de los desechos animales.

No obstante, parece que las libélulas se encontrarían entre las especies de insectos más amenazadas, ya que al parecer el 63 por ciento de las especies de libélulas estarían amenazadas, probablemente debido en parte al hecho de que éstas tienden a depositar sus huevos en el agua, lo que las convierte en unos insectos mucho más vulnerables tanto a la contaminación como al desarrollo.

Debemos recordar que ya en el año 2017, concretamente en el mes de octubre, un grupo de expertos descubrió que la abundancia de insectos (medida por la biomasa) había disminuido en más de un 75 por ciento en 63 áreas protegidas de Alemania, en el transcurso de apenas 27 años.

Un año después, dos investigadores publicaron un artículo en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, sugiriendo que dentro de una selva tropical de Puerto Rico, tanto la biomasa de insectos como algunos artrópodos (como las arañas), se habían reducido entre 10 y 60 veces desde la década de los años setenta.

Abejas haciendo miel

¿Por qué está ocurriendo el declive de muchas especias de insectos?

Existen una serie de razones por las que estos insectos están en problemas, y en realidad no se trataría de una única causa. Quizá el más importante tiene relación con los cambios en el hábitat provocados por los propios humanos, como la deforestación o la conversión de hábitats naturales en medios adecuados para la agricultura.

Junto con la agricultura también tiene relación el uso de productos químicos, como los herbicidas, los fungicidas o los pesticidas. Los insecticidas, como era de esperar, no daña solo a aquella especie que se quiere eliminar, también al resto de especies. Y, particularmente en el caso de la disminución mundial de las abejas, los insecticidas conocidos como neonicotinoides son el principal culpable.

Mientras que, de acuerdo a los resultados obtenidos en el estudio, los pesticidas podrían desempeñar un papel importante en una octava parte de las disminuciones de las especies de insectos presentadas en el mismo.

Eso sí, no hay duda que el cambio climático también está jugando un papel ciertamente importante, especialmente en condiciones climáticas más extremas, como ocurre con las sequías. Los investigadores cree que es probable que estas condiciones aumenten en un futuro en intensidad, duración y frecuencia, por lo que es previsible que el problema vaya a más.

También existen otros factores relacionados, como podría ser el caso de las especies invasoras, los parásitos y las propias enfermedades que pueden afectar a las distintas especies de insectos.

Como vemos, los insectos sirven como base para una amplísima red alimenticia. Desde pájaros hasta pequeños mamíferos, pasando también por los peces. Por tanto, si disminuyen en cantidad (hasta incluso poder llegar a desaparecer), todas las demás especies también terminarán haciéndolo.

Por otro lado, como ocurre con la polinización de las plantas, los insectos también ofrecen un valor incalculable a la humanidad.

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