Escrito por Tendenzias

Cómo hacer Seitán (carne vegetal) en casa por menos de 2 euros

Hoy te vamos a enseñar cómo hacer Seitán (carne vegetal) en casa por menos de dos euros. Es decir, no sólo te vamos a ayudar a comer sano, saludable y dietético, sino que también le vamos a hacer un favor a tu bolsillo.

¿Qué es el Seitán?

Obviamente, antes de aprender cómo hacer Seitán en casa por menos de dos euros, vamos a saber qué es el Seitán. Y es que no todo el mundo tiene claro que el Seitán es el gluten del trigo, o lo que queda de él tras quitarle el almidón, amasarlo y cocerlo en caldo vegetal. El resultado es una masa esponjosa y manejable que, dadas sus propiedades, perfectamente puede sustituir el consumo de carne.

Hablar de qué es el Seitán, es hablar de un alimento rico en proteínas, de ligera digestión y más que recomendable a todas las edades. Es más, el seitán empieza a ser habitual en las dietas de pequeños y mayores. Tanto es así, que el Seitán ya es un imprescindible de cualquier tienda especializada, pero también empieza a verse en grandes supermercados. Por algo será.

Cómo hacer Seitán en casa por menos de 2 euros

Para hacernos una idea de lo que nos vamos a ahorrar al aprender cómo hacer Seitán en casa por menos de 2 euros, haremos una cuenta sencilla. Con esta receta vamos a sacar en torno a un kilo de seitán por dos euros. En cualquier tienda, los 250 gramos de seitán cuestan en torno a 3 euros. Es decir, 12 euros el kilo. Dicho lo cual, nos vamos a ahorrar 10 euros por kilo de seitán que hagamos en casa, y con el añadido de saber todos y cada uno de los ingredientes que incorpora.

Dicho lo cual, vamos a enseñarte cómo hacer Seitán en casa por menos de 2 euros.

Ingredientes del seitán

  • 1 kilo de harina de trigo
  • 250 ml de salsa de soja
  • 500 ml de agua
  • 25 gramos de jengibre rallado
  • Una alga seca (se recomienda alga kombu pero vale cualquier otra)
  • 1 cabeza de ajos

Elaboración del seitán

  • Paso 1 – Vierte la harina en un recipiente amplio y ves añadiendo agua, hasta que la mezcla se convierta en una masa consistente y manejable que no se quede pegada en tus manos. Paciencia, puede costar encontrar el punto adecuado de agua.
  • Paso 2 – Una vez tengas la mezcla amasada y con forma, ponla en una cacerola, cúbrela de agua y déjala reposar 150 minutos (dos horas y media)
  • Paso 3 – Transcurrido el tiempo, lava la masa en el agua que ha estado sumergida. Verás que cada lavado, el agua se pone más blanca. El motivo es que estará soltando el almidón.
  • Paso 4 – Vierte el agua y quédate con el pegote de masa, al que deberás prensar para quitar el almirón que ha quedado en las zonas interiores. Si quieres ayuda, puedes poner la masa bajo el grifo de agua y ésta irá quitando el almidón, eso sí, vas a gastar mucha agua.
  • Paso 5 – Poco a poco, la masa irá cogiendo un color más oscuro y será más complicada de manejar porque empezará a soltar el gluten. No obstante, debemos prensar la bola de masa hasta que el agua que pase por ella salga sin color añadido. En ese momento, sabrás que gluten y almidón están fuera de la masa que tienes entre manos.
  • Paso 6 – Obviamente, la bola habrá perdido tamaño desde su inicio, y también tendrá un color más oscuro. Es normal.
  • Paso 7 – A cocinar toca. Llenamos un cazo de agua, calculando que cubriera la masa pero sin meterla. Echamos la soja, los ajos, el jengibre y el alga y ponemos el fuego al máximo.
  • Paso 8 – Una vez empiece a hervir, bajamos el fuego y echamos el seitán. Lo dejamos cocer entre 30 y 40 minutos, según lo duro que lo queramos. Lo aconsejable es probarlo más blando al principio e ir jugando con durezas hasta encontrar la forma que más nos guste.
  • Paso 9 – Pasado el tiempo, retiramos del fuego y lo tapamos con un trapo, pero sin sacar del agua. Cuando se enfríe, lo cogemos y vemos que se ha hinchado y es más oscuro.
  • Paso 10 – El seitán está listo para comer.

Conservación del seitán

Obviamente, no te vas a comer un kilo de seitán de una sentada. Por tu bien. Así las cosas, debes saber cuál es la mejor forma de conservación del seitán y de prolongar su vida útil el mayor tiempo posible.

Para empezar, se recomienda conservar en un túper, en el frigorífico y siempre con salsa de la que ha quedado en el cazo, para que no se reseque. Lo puedes cortar en rodajas, lo que te ayudará a guardarlo con más facilidad. Con todo y con eso, el seitán tiene una vida útil de 3 días. Eso sí, cuenta con la ventaja de que se puede congelar y ahí duraría meses.

Como recomendación, te diremos que separes raciones individuales con la cantidad que comas habitualmente. Si comes 250 gramos cada vez, tienes cuatro raciones de seitán con esta receta. Al separarlas y congelarlas en bolsas independientes, sólo tendrás que sacar una bolsa, cuando quieras comer del que tienes almacenado. Si dejas el pegote entero junto, te será imposible cortarlas congeladas, y si lo descongelas, no podrás volver a congelarlo.

Una vez lo vayas a comer, lo puedes combinar con todo lo que combinarías la carne. Desde patatas asadas a verduras, pasando por purés o sopas. Lo que más te apetezca. Al igual que la carne, le vienen muy bien todo tipo de condimentos para darle sabor, pues el seitán es complicado de digerir por sí solo.

Como recomendación final, recordar uno de los grandes peligros del seitán: es gluten. Es decir, es un alimento que obtenemos a partir del gluten, por lo que debemos mantenerlo alejado de cualquier persona celíaca de nuestro entorno. Podemos buscarle un problema muy serio.

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