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Cómo ahorrar en comida con estos sencillos consejos

Ahorrar en comida es algo esencial para todos. La cesta de la compra aumenta cada año de modo que debemos ser conscientes del gasto que hacemos en el supermercado, y también de que lo compramos sea de calidad. Por ello, os queremos ayudar y de este modo, os explicamos a continuación, cómo ahorrar en comida con estos sencillos consejos.

Cómo ahorrar en comida con estos sencillos consejos

¿Cómo puedes ahorrar cuando vas a comprar comida? Seguramente te ha pasado que has llenado el carro de la compra y al ir a comprar te has dado cuenta que has sobrepasado el presupuesto que tenías pensado en gastar y sin saber qué ha pasado. Por otro lado, es fácil que cada mes el gasto en comida que haces varíe y suba por momentos sin ser tampoco consciente de qué ha pasado.

¿Existe algún truco para ahorrar en comida sin que nos falte de nada? Pues en realidad no, pero sí que podemos daros algunos consejos, (diez en total), que os servirán para poder ahorrar algo de dinero en la cesta de la compra.

Ve a comprar con lista

El primer error que conduce al desperdicio de dinero en el supermercado es no elaborar una lista de la compra, o hacerlo pero no respetarla.

Si intentas ahorrar dinero, nunca debes realizar compras impulsivas, especialmente porque es probable que compre más de lo que necesitas y, como resultado, termine arrojando alimentos perecederos que no se consumen.

Para evitar esta situación, es muy útil planificar el menú semanal por adelantado , elaborando una lista de comidas y refrigerios para toda la familia. De esta manera, será posible ajustar mejor y comprar las cantidades correctas.

Nunca vayas a comprar con hambre

Si compras inmediatamente después del trabajo, o antes del almuerzo o la cena, seguramente gastarás más. Nada peor, de hecho, que ir al supermercado con el estómago vacío : con hambre, comprarás bocadillos, refrigerios y comida innecesaria que además, no son nada sanas.

Si es posible, haz las compra inmediatamente después del almuerzo y aún mejor entre semana: los fines de semana los supermercados a menudo están llenos ya veces, para no perder el tiempo, terminas comprando demasiado rápido y desperdiciando dinero.

Siempre fíjate en las ofertas

Los supermercados hacen ofertas de consumo que son constantes y nosotros tenemos que estar atentos a ellas. No podemos pasar por alto los famosos “3X2” de algunas marcas, pero asegúrate sobre todo de que estas ofertas corresponden a productos que compras y sobre todo que si son frescos, no tengan una caducidad temprana porque entonces aunque compres más barato, quizás tengas que tirar la comida si no la consumes cuando toca.

Haz una compra mensual

¿Cómo haces la compra? ¿Vas todos los días o semanas al supermercado? Es mejor que lo hagas una vez al mes o como mucho dos veces. De este modo te obligas a hacer un presupuesto, basado en una lista que a su vez se base en los menús que hayas pensado para todos los días. Este es el mejor método para ahorrar dinero y pensar en menús equilibrados. De este modo además pasarás quizás toda una mañana comprando pero tendrás el resto del mes libre.

Una vez hayas comprado todo, organiza todo en la despensa y sobre todo no olvides congelar los productos frescos, etiquetados para el día o semana en el que los vayas a consumir.

Apuesta por las marcas blancas

Por otro lado, deja de lado marcas que sean muy caras por mucho que se promocionen como las “mejores”. Los productos de marcas blancas han sido en los últimos años protagonistas de campañas y de noticias que alaban su calidad. Por ello debes fijarte bien qué productos de marca blanca son los mejores del supermercado en el que sueles comprar e ir a por ellos.

Compra productos de temporada

Los supermercados son convenientes, pero para ahorrar en el gasto de frutas y verduras, el mercado sigue siendo más barato. También puedes ahorrar dinero comprando directamente a pequeños agricultores o a través de GAS (grupos de compra en solidaridad).

Además, elige productos de temporada, que cuestan menos que los que se cultivan en invernaderos con calefacción. Compra frutas y verduras españolas, y evite los alimentos exóticos que se importan de países que a veces están muy lejos y, por supuesto, cuestan más.

Selecciona productos a granel

Ahora presente en la mayoría de los grandes supermercados, los productos a granel ayudan a ahorrar en el gasto de alimentos. De hecho, los paquetes representan el 35% del precio final de un producto alimenticio.

Los productos a granel no solo son más baratos, sino que a menudo son más frescos y, sobre todo, más ecológicos.

No a las comidas preparadas

Aunque a veces pueden parecer “baratos”, los alimentos listos para el consumo son siempre más caros que el mismo producto casero. Si tienes tiempo, puedes ahorrar mucho preparando pan, pasta, yogur y conservas.

Si, por otro lado, tu ritmo de vida te deja poco tiempo libre, al menos evita las ensaladas en un sobre lavado, la fruta ya cortada o la pasta preparada.

Esto no solo te ahorrará dinero, sino que te permitirá comer más sano: los alimentos listos para el consumo tienen muchos conservantes y aditivos necesarios para prolongar su conservación, lo que a largo plazo puede ser perjudicial para la salud.

Aprovecha las sobras

Cocinar usando las sobras de la comida anterior es un arte real que puede ayudar mucho a nuestras finanzas. La tradición popular española proporciona una cantidad interesante de recetas que se derivan de esta práctica, que nació cuando todavía éramos un pueblo de agricultores. Albóndigas, Caldos, Cocidos, Tortillas, Pasteles, Tartas, o ensaladas, son sólo algunos ejemplos de cómo podemos ahorrar dinero mediante la reutilización de lo que no hemos comido.

Los ingredientes que se prestan a este tipo de recetas son:

  • huevos
  • patatas
  • queso
  • pan

Por esta razón, siempre es bueno tener en casa algunos de estos alimentos que podemos llamar impropiamente “sobras”, a fin de mejorar el desperdicio y convertirlo en exquisiteces.

Congela la comida

Como hemos señalado anteriormente es bueno que compres una vez al mes, de modo que es mejor que compres una cantidad mayor de comida (para todo el mes) y que la congeles, de modo que vayas descongelando a medida que la vayas consumiendo.

Come más en casa y menos fuera

Por último no decimos que no disfrutes de comer fuera de casa de vez en cuando, pero no lo hagas a diario. Si trabajas todo el día fuera, debes elegir llevarte la comida preparada en casa y en vacaciones, aprovecha el tiempo que pasáis juntos antes de iros, para comer y cenar en casa, en lugar de salir a diario.

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