Comida ecológica, la alimentación del siglo XXI

En los últimos años, la conciencia ecológica ha aumentado en casi todos los niveles de la población. Temas como la prevención del cambio climático o el ahorro de agua potable ya están instalados en la vida cotidiana de la mayoría de las familias. Esta nueva visión ecológica también alcanza a la alimentación. A continuación, analizamos a […]
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En los últimos años, la conciencia ecológica ha aumentado en casi todos los niveles de la población. Temas como la prevención del cambio climático o el ahorro de agua potable ya están instalados en la vida cotidiana de la mayoría de las familias. Esta nueva visión ecológica también alcanza a la alimentación. A continuación, analizamos a que nos referimos cuando hablamos de comida ecológica.

Agricultura ecológica

Qué son los alimentos ecológicos

Los agricultores y ganaderos convencionales se preocupan por la obtención de productos agradables a la vista, «vendibles», sin analizar los ocasionales perjuicios que puedan traer al consumidor.

Frente a esta postura, la alimentación ecológica o biológica es aquella obtenida sin el uso de fertilizantes, plaguicidas u hormonas de crecimiento. Además se vende de forma local, evitando así gastar energía en transporte. Los alimentos de producción ecológica deben estar certificados por un organismo independiente, que garantiza que su producción cumpla los requisitos establecidos por la normativa.

He de añadir que la normativa es diferente en cada país, y la legislación española es menos exigente que las de otros países europeos, como por ejemplo Alemania.

Ventajas de consumir productos ecológicos

Las frutas y verduras convencionales suelen producirse de forma industrial, en monocultivos intensivos en los que se cultiva una única especie de forma sostenida en el tiempo. Esto ocasiona un enorme impacto sobre el suelo, que agota sus nutrientes en seguida, por lo que es necesario añadir gran cantidad de fertilizantes, para sacar rendimiento al cultivo. La fabricación de fertilizantes, además de ser una actividad muy contaminante, ocasiona un gran gasto de agua y energía, tanto por la producción como por el transporte.

Por otro lado, estos monocultivos son muy atractivos para las plagas, lo que hace necesaria una utilización constante de pesticidas. Su fabricación implica el mismo impacto que la de los fertilizantes, y añade otro más: la acumulación en el suelo y el alimento de gran cantidad de sustancias químicas.

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Todas estas sustancias tienen un efecto negativo sobre la salud del consumidor, ya que incrementan la aparición de alergias, intolerancias y otras enfermedades en la población.

A estas desventajas, hemos de añadir la globalización de la producción de alimentos, que implica que gran parte de los alimentos que consumimos hayan sido producidos a muchos kilómetros del lugar de su consumo. Esto implica, además de una inversión energética considerable para transportar esos alimentos, la explotación de los agricultores, a los que se paga un precio irrisorio para mantener la rentabilidad del proceso.

Por otra parte, estos cultivos contribuyen en gran medida a la deforestación, ya que el agotamiento del suelo implica que se utilice terreno proveniente de selvas y bosques para continuar la producción agraria o ganadera.

Frente a todas estas desventajas, la alimentación ecológica propone una alternativa más saludable y sostenible.

Los productores ecológicos tratan de maximizar el aprovechamiento de recursos naturales, como abonos orgánicos y utilizan procedimientos tradicionales, como la rotación de cultivos, que disminuye la presión de las plagas y la necesidad de utilizar fertilizantes; esto se debe a que algunos cultivos aportan minerales al suelo de forma natural, y también a que las diferentes especies tienen distintos requerimientos, lo que facilita la recuperación del suelo. Además, al no utilizar agroquímicos, se evita la contaminación de los suelos.

Requisitos de la agricultura ecológica

  • Se deben utilizar tierras que hayan descansado al menos cinco años de la agricultura convencional, período que permite la eliminación de residuos químicos. Por ello, la certificación no se otorga hasta pasados cinco años de cultivar ese suelo sin utilizar químicos.
  • Las semillas deben separarse de forma adecuada para permitir el desarrollo de productos con la máxima absorción de sales minerales.
  • Realizar la siembra y cosecha de productos de estación, para que los cultivos sigan su ritmo natural.
  • No utilizar invernaderos.
  • Controlar las plagas a través de la rotación de cultivos, control biológico de plagas o productos orgánicos.
  • Utilizar abonos biológicos para la fertilización, como humus de lombriz, guano…

La ganadería ecológica

En cuanto a la ganadería biológica, trabaja con razas autóctonas del país y controladas desde su origen. Los animales se crían al aire libre y se alimentan de la leche materna hasta los ocho meses.

Luego, continúan su alimentación con productos naturales como el maíz y la soja. No se utilizan piensos, aditivos ni estimulantes de ningún tipo para acelerar su crecimiento y engorde.

El sacrificio de los animales se realiza de forma individualizada y el mínimo sufrimiento posible, para reducir las toxinas que se alojan en la carne cuando el animal se encuentra en situaciones de estrés.

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La producción ecológica como negocio

Con consumidores cada vez más exigentes respecto a sus compras e interesados en la vida saludable, los productos ecológicos son cada vez más demandados.

Por eso, la agricultura ecológica ha prosperado y se ha convertido en un negocio rentable. Muchas cooperativas trabajan en esta rama, promoviendo el cuidado del medio ambiente y el autoempleo.

Sin embargo, aún estamos lejos de otros países en los que la producción ecológica lleva muchas años instalada en el mercado, y que pueden asignar a sus productos un precio más económico que haga el producto más atractivo para los usuarios, ya que en ocasiones el elevado precio disuade al consumidor de adquirir estos productos.

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46 Comentarios en “Comida ecológica, la alimentación del siglo XXI”

  1. maria merejildo dice:

    es necesario sembrar las plantas porque nos ayuda alimentarnos dando frutos para el ser humano y para los animale…….

  2. roxana merejildo dice:

    tenemos que cuidar las plantas y no contaminar el medio ambiente porque es necesario para la salud de los seres humanos

  3. Pedro Fabian Orrala Quinde dice:

    yo digo que el blog nos comunican sobre la matansa de los animales
    x lo q la mayoria de las personas comen carne y a los animales no les gustan como los tratan se q es para alimentarnos pero solo podenos comer carne,no porque tambien podemos comer fruta y verduras…………………………………………
    por lo tanto no es bueno matar animale porque los animales tambien son seres vivos y a nosotros no nos gustaria q nos tratenasi-

  4. Ninel Haydee Jijon Amparo dice:

    Hola me llamo Ninel y donde yo vivo los alimentos de tipo orgánicos que tengo entendido son libres de pesticidas y cultivados de manera sustentable y ecológica, son muy caros y no hay muchas opciones, no dudo que existan muchas mas cooperativas o empresas que se dedican a cultivar de esta manera, pero no llegan a las grandes tiendas de supermercados.

    Ojala en un futuro se puedan hacer mas accesibles, y su oferta y demanda crezca.

  5. andrea_d dice:

    Muchas gracias, Esther, por este resumen sobre la alimentación ecológica y sus características.
    Hago mención a este artículo en relación a la rebelión urbana que se está produciendo con el traslado de las granjas a las ciudades.
    Un saludo!