Escrito por Tendenzias

Ciclos biológicos: la semilla, el fruto y adaptaciones al medio

En muchas ocasiones hemos visto flotar en el aire cientos de dientes de león y lo mismo ocurre con otras especies. Esto es una indicación de que las plantas están produciendo semillas. Éstas se constituyen de embriones que, en un futuro, darán lugar a plantas nuevas. Esta dispersión es una manera de garantizar la supervivencia.

Transporte de las semillas

Existen varias maneras para que las semillas de las plantas puedan ser esparcidas, y éstas son a través del viento, el agua e incluso a través de los animales.

Viento

Las semillas pueden ser esparcidas por sí solas o a través del fruto. Generalmente las semillas esparcidas por el viento son muy ligeras, mientras que otras un poco más grandes lo hacen a través de sus alas (frutos del pino, fresno, arce, olmo).

Otras semillas disponen de prolongaciones pilosas. Éstas las utilizan a modo de paracaídas (algodón, diente de león, chopo). Las semillas arrastradas por el viento pueden alcanzar varios quilómetros.

Agua

Existen pocas especies adaptadas al transporte de semillas a través del agua. Éstas plantas suelen ser acuáticas o también las que habitan cerca de las orillas de los ríos. Esas semillas suelen ser arrastradas a otros lugares y lo mismo pasa con los regadíos. Las semillas de las malas hierbas también se arrastran del mismo modo, lo que hace que proliferen rápidamente.

 Animales

Los animales también son un medio de transporte de semillas y muy importante. Os preguntaréis por qué. Muchas de las plantas que contienen frutos carnosos disponen de semillas. Éstas no son ingeridas como en el caso de las aves, las cuales picotean la carne del fruto dejando caer las semillas.

En el caso del muérdago, el fruto es muy pringoso. Esto facilita su desplazamiento ya que se quedan restos adheridos en el pico de las aves. Cuando éstas se limpian en las ramas, las semillas quedan en ellas y pueden proliferar si llegan a germinar.

Cuando un animal ingiere el fruto al completo, la parte blanda es digerida, mientras que la parte dura (la semilla), se mantiene algo más blanda tras el proceso digestivo. A través de la defecación, esas semillas quedan esparcidas con probabilidades altas de germinar.

Germinación

Debido a los efectos que se suceden en el suelo debido al frío, calor, sequedad, etcétera, el suelo tiende a formar grietas. Muchas de las semillas transportadas o bien por viento, lluvia o animales, terminan dentro de las grietas. Si estas semillas disponen de la humedad necesaria, probablemente germinarán.

Una semilla, generalmente, tiene forma de huso. Esta forma les permite introducirse en la tierra gracias a los movimientos rotatorios generados por movimientos de animales, viento, lluvia, etcétera.

Adaptación al medio

La adquisición de semilla en las plantas fue toda una adaptación al medio terrestre. Predomina el esporofito y se reduce el gametofito hasta alcanzar un armazón encerrado en el arquegonio del esporofito.

Los espermatozoides flagelados en plantas inferiores se sustituyeron por la polinización. Este proceso retiró la dependencia del agua para que las plantas pudieran fecundar. A su vez, el embrión y el cigoto desarrollándose ya no dependieron del agua, puesto que la semilla guarda el embrión en el interior de un armazón para protegerlo.

Las espermatófitas actuales están divididas en gimnospermas y angiospermas.

Gimnospermas

A este grupo pertenecen las plantas vasculares que desarrollan semillas ero no tienen flores. Las gimnospermas comprenden varios grupos que son los cicadófitos, los ginkgos, las coníferas y los gnetófitos.

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Las gimnospermas son plantas leñosas con las semillas más antiguas. Los cicadófitos mantienen las características más primitivas de las plantas con semillas que existen actualmente.

Este grupo de plantas son unisexuales y de hoja perenne. Las coníferas, por ejemplo, constituyen dos tipos de esporas, las cuales germinan en las piñas (conos). Están los conos masculinos que son más reducidos que los femeninos y se ubican en ramas inferiores. Las femeninas se ubican en las ramas superiores.

Los conos femeninos están constituidos de hojas leñosas las cuales disponen de células que crean esporas haploides. Éstas, a su vez, originan gametofitos femeninos.

Los conos masculinos están constituidos de hojas superpuestas también leñosas. Las esporas haploides constituidas en los conos masculinos originan gametofitos masculinos. Estos gametofitos son depositados en los conos femeninos a través del viento. Tras varios procesos de fecundación da origen al embrión del esporofito. Una vez ha madurada la semilla, esta se dispersa a través del viento cuando el cono femenino se abre.

Angiospermas

Las angiospermas son plantas con flor, y son un grupo de plantas dominantes. Este grupo son grandes proveedores de alimentos tanto para la vida animal como para los humanos. Actualmente se han reconocido unas 230.000 especies de angiospermas. Estas plantas, además de tener flores, muchas disponen también de frutos.

La función que tiene la flor en las angiospermas es la de salvaguardar la reproducción a través de sus semillas. Las flores están constituidas de hojas que han sido modificadas. Sus cuatro partes:

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  • Verticilos. La parte externa es el cáliz y generalmente son de color verde.
  • Corola. Está compuesta por un conjunto de pétalos con textura fina y con colores predominantes.
  • Estambres. Son las partes donde se forma el polen, constituyen la parte masculina de la flor.
  • Gineceo. Está constituido de carpelos, que son las partes femeninas las cuales forman las semillas. Los carpelos se fusionan en el estilo acabando con un extremo dejando libre, el estigma.

Las angiospermas desarrollan las semillas dentro de un ovario. La semilla se desarrolla a partir del óvulo tras la polinización y posterior fecundación.

Angiospermas y evolución

Las flores en estas plantas probablemente evolucionaron a partir de gimnospermas polinizadas por insectos. Al menos, esos son los indicios recogidos a través de fósiles. Los insectos benefician la polinización, sin embargo, también se tragan los óvulos. Se cree que el carpelo que protege el óvulo, ha sido desarrollado para proteger a éste y también a la semilla contra los insectos.

Además, también protege de la sequedad en el ambiente y permite el proceso de la polinización sin alterar el óvulo. También favorece el desarrollo de otras flores, con lo que la reproducción termina con buenas expectativas.

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