Escrito por Tendenzias

Adaptaciones más características de los vegetales a los diferentes medios en los que habitan

Es conocido desde muy antiguo que las plantas, al igual que otro ser vivo, no se distribuyen de una forma igual por toda la superficie del globo terrestre, esto es debido a que cada planta necesita ciertas condiciones de intensidad de luz, temperatura, disponibilidad de agua, contenido de oxígeno y dióxido de carbono determinado y demás sustancias nutritivas del suelo.

Así se explica que, según el medio en el que viven, cada planta tiene unas estructuras diferentes. Sin embargo las plantas, como cualquier otro ser vivo, poseen mecanismos de adaptación al medio, características que han venido desarrollando mediante un proceso evolutivo y que les permite subsistir en medios que a veces pueden resultar hostiles.

Una de las características que más inciden en la diferencia entre el reino animal y el reino vegetal es la posibilidad de movilización por parte de este último. Ello hace que los miembros del reino vegetal desarrollen unas características más propicias para adaptarse a temperaturas y demás condiciones del medio en el que habitan. De este modo las adaptaciones de las plantas pueden ser:

Adaptaciones según el clima

su clasificación se divide en dos tipos: las plantas anuales (de hoja caduca) y las plantas perennes. La diferencia entre ambas es que las primeras realizan su ciclo vital en menos de un año, mientras que las segundas su ciclo vital dura más de un año.

Adaptaciones según la disponibilidad hídrica

Su clasificación en función de la disponibilidad de agua que necesitan es la siguiente:

Hidrófitos

Son plantas acuáticas sumergidas total o parcialmente en el agua. Pueden vivir enraizadas en el agua mientras parte de ellas sobresale de la misma, como es el caso de los Helófitos.

Higrófitos

Estas plantas tienen la necesidad de vivir en suelos permanentemente húmedos. Para ello sus hojas son grandes, para poder captar más luz. Por ejemplo las plantas de las selvas lluviosas.

Xerófitos

Son plantas adaptadas a vivir en un ambiente muy seco. Un ejemplo de Xerófitos pueden ser los cactus del desierto. El clima del desierto impone a los vegetales la adaptación a condiciones de suelos muy secos y unas temperaturas muy altas durante el día y muy bajas durante la noche. Bajo estas condiciones tan duras hay algunos vegetales que logran sobrevivir. Para ello han tenido que desarrollar unas raíces profundas que les permita llegar a los nutrientes y humedad. Además de hojas duras para evitar la pérdida de agua por pearmeabilidad.

También presentan tallos gruesos y cilíndricos (o esféricos) muy poco ramificados. Su organismo está capacitado y perfectamente adaptado para almacenar agua en su tallo.

Si observamos bien, estamos describiendo a un cactus.

Adaptaciones en función del sustrato del suelo

En este caso, para la adaptación del suelo, intervienen dos factores claves: la acidez del suelo (medida en pH) y la concentración de las sales.

La acidez

En cuanto a la acidez lo único que podemos decir es que lo ideal sería un pH neutro, se considera pH neutro un valor de 7. Sin embargo, dadas las condiciones, las plantas no tienen más remedio que adaptarse. Así pues nos podemos encontrar con dos subdivisiones:

  • Plantas clacícolas: son aquellas que viven en un suelo alcalino, cuando el pH es inferior a 7. Estos suelos son ricos en carbonato cálcico y no plantea ningún problema de nutrición. Pero no todo son ventajas. Las raíces de estas plantas tienen problemas para captar hierro (necesario para la síntesis de la clorofila). Si no logran sintetizar clorofila, estas plantas se vuelven de color amarillo.
  • Plantas silicícolas: Al contrario que las plantas clacícolas, estas especies están adaptadas para vivir en suelos ácidos (con un pH superior a 7). Estos suelos suelen ser arenosos (su formación deriva de rocas silicícas). Así pues, son capaces de vivir en suelos pobres en nutrientes. Su organismo se desarrolla en base a estas características. Un ejemplo puede ser el castaño y el alcornoque.

En cuanto a su contenido en sales

En este caso podemos clasificar las especies en tres tipos:

  • Halófilas: estas especies viven en suelos salinos. Generalmente este tipo de suelos se presentan en zonas con agua salina. Como es natural, el suelo en el cuál toman los nutrientes tiene un presión osmótica mayor que la de la planta, para ello deben adaptarse y tomar el agua en contra de la presión (a la misma vez procurando no perder la que tienen almacenada en su organismo).
  • Gipsícolas: las plantas gipsícolas viven en tierras rojizas, con un alto contenido en yeso. Es válido para ellas todo lo explicado anteriormente en las plantas halófilas, sin embargo en este caso la presión osmótica es menor. Estos suelos se caracterizan por su extremada pobreza de nutrientes, por ello las especies vegetales que lo habitan son de crecimiento lento y de tamaño pequeño. Un ejemplo sería el Ononis tridentata y la Santolina Viscosa.
  • Nitrófilas: este tipo de plantas habitan en suelos con alto contenido en nutrientes (nitratos, potasio, fósforo, etc.). Pero, como sucede en otras ocasiones, este exceso de nutrientes no siempre presenta ventajas. Los nutrientes en exceso pueden intoxicar a la planta.

Adaptaciones en función de la luz

Aquí, en este caso, las adaptaciones de las plantas en función de la luz diferencia dos tipos de especies:

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Plantas heliófilas

Las plantas heliófilas necesitan para sobrevivir una luz en cantidades elevadas y con una intensidad elevada. Pueden ser plantas que viven en zonas degradadas, como algunos tipos de legumbres.

Plantas esciófilas

Por contra, las plantas esciófilas, viven a la sombra. En este caso la incidencia de la luz para su supervivencia es muy baja y se han adaptado en base a ello. Para poder captar la poca luz que les llega es necesario que desarrollen una hoja de mayor superficie. Este tipo de especies se suelen dar en los bosques tropicales y pueden presentarse de tres formas (cada una de ellas es una estrategia diferente de adaptación a la luz):

  1. Ser un árbol grande.
  2. Ser epífito (crecer sobre otro vegetal utilizándolo de soporte).
  3. Ser una planta trepadora (en los enlaces posteriores se adjunta el mecanismo por el cuál las plantas trepan: Descripción de tropismos y nastias con ejemplos).

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