Juan Antón es un habitante de Alzira, Valencia, que ha decidido llevar a cabo un proyecto de agricultura ecológica en la República Democrática del Congo con el objetivo de ayudar a combatir el hambre en África.
Para lograrlo, este solidario hombre primero ahorró durante cinco años y así llegó a reunir seis mil euros. Con el dinero ya en sus manos, Antón adquirió un terreno en Bukavu, una aldea cercana a la frontera de Ruanda donde ya hay dos hectáreas plantadas con chirimoyas, aguacates, naranjos y mangos, y una casa de madera para el encargado de cultivar este “bosque de alimentos”, tal como definió Antón a su iniciativa.
Si bien el creador de este emprendimiento no conoce la zona ni planea visitarla porque, según dice, “los 700 euros que cuesta el vuelo se pueden reservar para comprar más hectáreas” que permitan plantar más, su función no es sólo la de donar el dinero. También determinó que su bosque fuera cultivado de forma ecológica “para ahorrar el máximo de recursos y generar productos más sanos respetando el medio ambiente”.
En declaraciones realizadas ante la agencia EFE, Antón reveló que decidió apostar a la agricultura ecológica inspirado en los dichos de Fukuoka, un sabio científico japonés. Él, explicó Antón, sostenía que se podía desarrollar una mejor agricultura a partir de la observación de la naturaleza, y no de su condicionamiento.
De esta forma, la teoría establece que el campo puede autofertilizarse sin labrarse y sólo es necesario regarlo y cosechar la hierba que, luego, debe ser depositada al lado de los árboles para que se desarrolle un humus que pueda nutrir a las plantas.
Con esta forma de trabajar la tierra como base y una fuerte intención solidaria, Juan Antón ha creado un bosque de alimentos destinado a ayudar a la población africana que no sólo permitirá combatir el hambre, sino que genera empleo y no daña al medio ambiente.
Foto: Flickr


alguna vez de pequeña pensè en eso, pero creì que`era una utopìa, ahora veo que si se puede….
Un saludo enorme para todos
Me gusta vuestro blog, gracias po ello.