Tanto la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de Poznan, como la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, de Brucelas, fueron un fracaso. La primera tenía la intención de mejorar lo decidido hace un año en Bali y dejarlo todo claro para la reunión de Copenhage de 2009 donde se decidirá qué hacer para cuando termine el Protocolo de Kioto. La segunda tenía.