Una respuesta rápida y sencilla es que en un coche relativamente eficiente en su consumo de combustible, generalmente genera menos gases de efecto invernadero que un avión. Por ejemplo, en un viaje de 480 kilómetros, un coche típico de tamaño medio emite 104 kilogramos de dióxido de carbono, el principal gas causante del calentamiento global, sin importar la cantidad de pasajeros que viajen en él; mientras que un.