La ola de calor realmente agobiante que azotó a Europa en 2010, es recordada por la gente como la peor de los últimos tiempos. Sin embargo, un estudio científico ha analizado los parámetros de este fenómeno climático (estrechamente relacionado con el calentamiento global) y llegado a la conclusión de que se trata –probablemente- del verano más cálido desde el año 1500. Aún más que la de 2003, ya.