¿Qué es fracking?

La fractura hidráulica  o frackinges una técnica para la extracción de gas y de petróleo que consiste en ampliar las fracturas ya existentes por medio de la inyección de algún material en el terreno, lo cual facilita su salida hacia el exterior. Esta técnica cada vez más frecuente utiliza compuestos químicos, con la consiguiente contaminación mediambiental que esto supone. En el siguiente artículo analizaremos con detalle en qué consiste esta técnica y qué peligros conlleva.

¿En qué consiste el fracking?

La fractura hidráulica o fracking es una práctica cada vez más habitual dado el aumento del consumo de gas natural, lo que hace que las empresas especializadas busquen nuevas técnicas para acceder a las reservas menos accesibles.

En España, el gas natural es ya la primera fuente de generación eléctrica y las previsión es que esta tendencia continúe aumentando. El progresivo agotamiento de los yacimientos convencionales de combustibles fósiles está haciendo que la industria petrolera se aventure a explotar filones cada vez más pobres y de difícil extracción.

El gas de esquisto o gas de pizarra, fundamentalmente metano, es una forma de gas natural atrapado en pequeños poros o grietas de este tipo de rocas, a gran profundidad. No se sabe con seguridad la cantidad de gas atrapado en los yacimientos, ni qué fracción podrá explotarse.

Para poder suministrar a los usuarios que demandan gas natural, las empresas del sector utilizan el fracking. Mediante esta técnica de extracción se mezcla agua con productos químicos y arena, y toneladas de esta mezcla resultante, se inyectan a alta presión en los yacimientos y a más de 2000 metros de profundidad. Esta mezcla presurizada hace que la capa de pizarra se fracture, de forma que el gas pueda salir hacia el pozo.

Impacto causado por el fracking

Para llevar a cabo esta técnica, unos 200 camiones cisterna deben llevar el agua al lugar de la extracción, a la que se le añaden los compuestos químicos y la arena. El agua recuperada se almacena en balsas abiertas, y luego es llevada a plantas de tratamiento, con el consiguiente gasto de agua y el impacto derivado del transporte.

El fluido que se inyecta en los pozos contiene entre 55.000 y 225.000 litros de productos químicos por pozo. Muchos de estos productos son sustancias tóxicas, alergénicas, mutagénicas y cancerígenas.

El fluido recuperado, entre el 15% y el 80%, puede arrastrar metales pesados extremadamente tóxicos, como arsénico, plomo, mercurio…, así como elementos radiactivos como uranio y radio, que se encuentran en las capas profundas de la roca.

Existen fugas de los fluidos utilizados en el proceso, que escapan a través de fisuras o por fallas naturales existentes en el suelo, así como por fallos en la cementación del revestimiento y los tanques. Estas fugas provocan la contaminación de la red de abastecimiento de agua potable, así como de ríos, aguas subterráneas y atmósfera cuando llegan a evaporarse. Asimismo, el gas liberado también contamina la atmósfera y las reservas de agua.

Por otra parte, estas prácticas pueden producir terremotos de baja intensidad que agravan los problemas derivados de las fugas.

El fracking en el mundo

En EEUU, el fracking es una práctica habitual, y la densidad media es de una plataforma de seis pozos por kilómetro cuadrado, ocupando cada una entre 1,5 y 2 hectáreas de terreno. A esto hay que añadir las infraestructuras necesarias para la actividad, que suponen un constante trasiego de camiones, con el riesgo de accidente que suponen y los impactos negativos que provocan.

Además, en EEUU se ha eximido a la industria de:

  • El cumplimiento de la normativa de protección de aguas y de la calidad del aire
  • Los controles ambientales de la Agencia Federal de Protacción Ambiental (EPA).

En Europa esta práctica va ganando terreno poco a poco, a excepción de Francia y Bulgaria, que ya han prohibido estas tecnologías extractivas.

En Cantabria hay diversos permisos de fracking: Arquetu, Luena, Bezana-Bigüenzo y Usapal, que afectan a diversas comarcas. Casi un tercio de Cantabria está afectada por estos permisos. En realidad, casi toda la cuenca Vasco-Cantábrica está afectada por estos permisos.

En otras Comunidades Autónomas se han concedido también permisos de fracking. Puedes consultar debajo el mapa completo de territorios españoles afectados.

Esta práctica ha tenido numerosos detractores, según la organización de Greenpace: “El fracking provoca, entre otros, contaminación de las aguas subterráneas, terremotos inducidos y emisiones de gas metano a la atmósfera. Algunas de estas emisiones terminan alcanzando los pozos, depósitos y la red de abastecimiento de agua potable. En resumen, que los problemas que causa son mucho mayores que los que resuelve”

Muchas regiones han presentado su total oposición a esta práctica, y han presentado recursos pidiendo la anulación de estos proyectos.


Imágenes: csmonitor.com  smlperspectives.com  ecocentric.blogs.time.com 

Un pensamiento sobre “¿Qué es fracking?”

  1. En Cantabria, el fracking está prohibido. Apunto esta información para que actualicen el artículo si así lo desean. Un saludo

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