-    Escrito por esther

Las estufas a leña son más contaminantes que los autos y los micros

Según informó en Chile Marcelo Fernández, jefe del área de descontaminación atmosférica de la Comisión Nacional de Medio Ambiente (CONAMA), las estufas a leña generan una contaminación 600 veces mayor que la producida por una a gas, y 60 veces más que otra a parafina. El experto fue quien difundió estos datos obtenidos del inventario de emisiones que, si bien corresponden al 2005, es el más actualizado. De esta presentación también formaron parte el director de la Comisión, Alejandro Smythe, y el técnico de la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Dictuc), Jaime Escobar.

Si bien estas conclusiones ya no sirven para evaluar el grado de contaminación actual que afecta a Santiago, el informe da cuenta de dos aspectos “muy significativos”. Como primer punto, se pudo establecer que entre 2000 y 2005 la contaminación generada por micros se redujo de 22% a un 8%. Y segundo, que las estufas a leña pasaron de provocar el 5% de las emisiones, a un 11%.

Estufa a leña

Este estudio señala que hasta 2005, la capital chilena contó con 70 mil estufas a leña dentro de las cuales, un 80% correspondió a las de doble cámara. Según los resultados manejados, los calentadores domiciliarios que queman madera aportaron por año 693 toneladas de material particulado grueso (PM10), 674 toneladas de PM 2,5, y cerca de 180 toneladas de gases tóxicos.

Ante estas cifras, los aparatos de calefacción se igualaron a los camiones a petróleo, quienes aportan 763 toneladas por año de PM10. Según trascendió, las estufas a leña son más dañinas que el enorme parque automotor, que produce 516 toneladas de material particulado grueso al año. ¿Más ejemplos? Las chimeneas generan más del doble de humo negro que emiten los transportes colectivos y esta contaminación sólo fue superada por las toxinas provenientes de las industrias.

Además del aumento de emisiones contaminantes por parte de las estufas a leña, se registró otro derivado de los vehículos livianos. De 2000 a 2005, el daño ambiental de los autos pasó de un 14% a un 18,2%. Ante esta situación, el director de la CONAMA expresó: “No descartamos la restricción vehicular para automóviles catalíticos ni la prohibición de estufas a leña”. Además, la semana pasada, la intendenta solicitó a la población que no compren estufas a leña y que usen los automóviles de forma racional