Según hemos podido conocer en la jornada de hoy, parece que las organizaciones Oceana y MarViva celebran que el Tribunal Europeo de Justicia haya condenado, en el día de hoy, a Italia por la continuación de la utilización de redes de deriva consideradas como ilegales.
Un arte de pesca, dicho sea de paso, prohibido desde el año 2002 por tratarse de una amenaza ciertamente grave para la conservación de especies amenazadas en el Mediterráneo.
En concreto, tenemos que remontarnos a agosto de 2008 para conocer el momento exacto en el que la Comisión Europea presentaba esta denuncia, tras varios años de procedimientos de infracción contra Italia por diferentes motivos.
Entre otras consideraciones, y tal y como se menciona en la propia sentencia en sí, por una “insuficiencia” de “controles en tierra (…) como en el mar, sólo ocasionales”.
Esto significa que, esta sentencia, tal y como declara Xavier Pastor (Director Ejecutivo de Oceana en Europa), marca un antes y un después en la eliminación de este tipo de redes en el Mediterráneo, especialmente después de siete años de prohibición comunitaria.
En este sentido, en la jornada de ayer Oceana presentaba en Roma su último informe sobre la utilización de redes de derivas en este mar, en cuya rueda de prensa recordaba la necesidad de este tipo de sentencias para eliminar este arte de pesca.
Durante varios años de campañas en el Mediterráneo, esta organización ha documentado y denunciado el uso de este tipo de redes, que a pesar de las prohibiciones, por lo que parece, aún continúan siendo utilizadas.
Vía | Nota de prensa de Oceana
Imagen | Greenpeace