Ya han pasado más de dos meses y medios, y aunque en muchos medios se diluye el tema “Fukushima”, la realidad es que la situación es cada vez más grave y más difícil de controlar. Hace apenas horas se registró un enorme aumento de radiactividad en el reactor 1.
Según midió un robot detector la cantidad de radiactividad llegó aproximadamente a 4.000 milisieverts por hora cuando lo máximo tolerable para permitir la presencia de trabajadores es de 1.000. El pico de radiación se cree que se produjo a raíz de una fuga de vapor encontrada en una tubería rota de la planta nuclear de Fukushima.
Lamentablemente los problemas no acaban aquí. Los diques de seguridad que se construyeron sobre la marcha para contener el agua contaminada están por desbordar. Se espera la pronta llegada de 70 cisternas de 100 toneladas de capacidad para almacenar allí el excedente de agua, mientras tanto las fuertes lluvias que caen en la región podrían hacer rebalzar los diques antes de la previsto y tratan de acelerar la operación para evitarlo.
Fuente: europapress