-    Escrito por esther

Estelas aéreas: un peligro disfrazado de hermosa visión

Todos los habitantes del planeta, en especial siendo niños, hemos dirigido por unos instantes nuestra vista hacia el cielo al detectar las “huellas” aéreas dejadas por algún avión porque claro, desde este lado de la Tierra, tal vez sea una linda imagen para apreciar, sobre todo, si ocurren cuando el cielo se encuentra completamente despejado.

Pero como lo correcto es hablar con propiedad, diremos que esas figuras formadas por los aviones al pasar son conocidas como estelas de condensación y, según nos informa Patricio Borlone desde su artículo publicado con datos difundidos por la NASA en el diario El Observatodo, “es impensado el daño que estas huellas producen en la atmósfera terrestre”.

De acuerdo a la información publicada, por lo general las estelas de condensación son producidas por reactores comerciales y militares que surcan los cielos a través de aerovías o por fuera de los espacios aéreos controlados. Cuando uno de los aviones pasa por un área de bajas presiones atmosféricas donde los ambientes son muy fríos, el vapor de agua que contienen los gases quemados de la parafina refinada que se expulsan por las aberturas traseras de los motores se convierte en cristal de hielo, formando esas huellas aéreas que nosotros observamos desde la Tierra.

Si bien nada hace suponer el peligro que encierran, lo cierto es que, según los datos dados a conocer, estas estelas son capaces de permanecer en el cielo por horas y retener el calor de la atmósfera, proceso que agrava el problema del calentamiento global.

Lamentablemente, parece que por el momento es imposible impedir la formación de estas estelas de condensación que, de acuerdo a las afirmaciones de un grupo de científicos británicos, “sí contribuyen al calentamiento global”.