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-     Escrito por lbarrera

Una mala dieta puede convertir a los hámsters en caníbales

Aunque nos pueda parecer una película mala de terror de los años 80, en Francia han comprobado que puede ser muy real. El maíz dentro de la dieta de los hámster puede cambiarles un hábito tan transcendental como la alimentación y convertirles en caníbales.

Esto se debe a un cambio en la naturaleza y la destrucción de su ecosistema por lo que han perdido mucha parte de los alimentos habituales en su dieta y lo han tenido que sustituir por las plantaciones de maíz. De hecho, según el Presidente del Centro de Investigación para la Protección Medioambiental de Alsacia ha asegurado que los hámster se encuentran en peligro de extinción porque estamos destruyendo su hábitat natural.

La revista Proceedings también ha demostrado con un estudio publicado por la Royal Sociey, cómo el maíz produce trastornos muy severos en el comportamiento de los hámster, afectando también a su salud.

La dieta habitual de cualquier hámster se basa sobre todo en los frutos secos pero también en insectos, ya que les proporcionan niacina o vitamina B3, necesario para el buen funcionamiento del organismo de los hámster. Sin embargo, el maíz no contiene esta vitamina tan necesaria por lo que produce cambios en el comportamiento de estos animales.

Cuando, durante el estudio de la Universidad de Estrasburgo, capitaneado por Mathilde Tissier, quería comprobar hasta qué punto llegaba el cambio en el organismo de los hámster por culpa del maíz y tratando de determinar si afectaba a la reproducción de estos animales, descubrieron que se trataba de algo más impresionante.

Los hámster que solo se pueden alimentar del maíz produce una sensación de hambre continua en ellos, por lo que en algunas ocasiones optan por comerse a sus crías.

Además de este cambio de comportamiento, los científicos también notaron otros síntomas que no esperaban. Por ejemplo, las lenguas de los hámster se habían vuelto negras y su sangre se había vuelto muy espesa. También sentían la carencia de la vitamina B3 en consecuencias como la dermatitis o la demencia.

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