-    Escrito por esther

Dengue en Argentina

Argentina sufre, en estos momentos, la peor epidemia de dengue en su historia. Aunque aún no está claro el número de muertos y afectados por la enfermedad, los especialistas no dejan de resaltar que el avance del flagelo tiene motivos concretos y evitables, como la pobreza, la contaminación y el calentamiento global.

¿Qué es el dengue? Se trata de una enfermedad febril aguda causada por cuatro virus (DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4), que se manifiesta a través de la fiebre, el dolor de articulaciones y músculos, la inflamación de los ganglios linfático y las erupciones en la piel. El principal vector del dengue es el mosquito Aedes Aegypti.

No existe un medicamento específico para combatir una infección de dengue, sino que los tratamientos suponen una terapia de apoyo. Por ejemplo, se le administra suero a los afectados para evitar la deshidratación. Hay variantes del dengue que no son graves, aunque otras, como el dengue hemorrágico, pueden llevar a la muerte. Es importante tener en cuenta que el dengue no se contagia de persona a persona.

El calentamiento global y el cambio climático, con precipitaciones más frecuentes e intensas en regiones donde antes no eran habituales, contribuyen a la propagación de la epidemia del dengue, tal y como ocurre actualmente en Argentina.

El mosquito Aedes Aegypti requiere de agua estancada para reproducirse, por lo que el aumento de las lluvias ayuda a su multiplicación. Por otra parte, las altas temperaturas posibilitan que el virus se desarrolle con mayor velocidad dentro del vector, según puede leerse en un artículo de La Jornada publicado hace más de dos años.

La contaminación es otra de las causas que contribuye al fomento de la epidemia. La acumulación de neumáticos viejos o de todo tipo de cacharros permite que se junte el agua necesaria para la reproducción del mosquito.

Cómo protegerse del dengue

Existen varias medidas que reducen el riesgo de infección. La utilización de repelentes y el empleo de mosquiteros son algunas de las más básicas. Por otra parte, resulta clave evitar la existencia de potenciales recipientes de agua, como los mencionados neumáticos u otros objetos.

En El Blog Verde ya hemos hablado también de la lucha ecológica contra el dengue, mediante el empleo de predadores biológicos, trampas de luz e insecticidas ecológicos.

Por último, a nivel general, se requieren políticas efectivas contra el calentamiento global. Las consecuencias de este fenómeno son múltiples, y la propagación de enfermedades como el dengue es apenas una de ellas.

Foto: Flickr