Anteriormente habíamos visto como ante distintas condiciones de sol y sombra, las distintas especies de árboles se adaptaban de acuerdo a su diseño y forma en la que distribuían sus hojas, pero a veces la adaptación juega una mala pasada, sobre todo en lo que refiere a cambio climático, una problemática que cada vez tiene menos soluciones y tratamientos al respecto.
Un estudio realizado durante 18 años por investigadores de la Fundación Nacional de Ciencia (agencia perteneciente al gobierno de los Estados Unidos) analizó más de 27.000 especies de árboles y su comportamiento ante el cambio climático, notando que los incrementos de temperatura en épocas primaverales tienen un cambio notoriamente negativo en su comportamiento.
Además de tener un crecimiento progresivamente inferior, es bastante decreciente la reproducción de las especies, las cuales, por si fuera poco, se ven notoriamente afectadas en las épocas veraniegas, sobre todo aquellas especies perennes como el Pino, Haya, Magnolia y Olmo, cuyas hojas son altamente vulnerables a las altas temperaturas registradas.
El análisis servirá para posicionar distintas especies en el hábitat ideal para su reproducción y mantenimiento, además de poder incorporar factores ecológicos que tiendan a equilibrar el ecosistema propicio para su reproducción y desarrollo.
Vía: Science Daily
