El viernes pasado, un accidente entre dos barcos provocó en Corea del Sur el derrame de 10.500 toneladas de petróleo en el mar. Ahora, con la intención de frenar el avance del que, según informa EFE, se considera el “mayor desastre ecológico del país” sobre playas y criaderos de marisco, miles de soldados y vecinos se han puesto a trabajar para limpiar la zona.
Haciéndose eco de las informaciones brindadas por la agencia Yonhap, EFE señaló que el “chapapote” ya afecta, de forma considerable, a 20 kilómetros de la costa occidental surcoreana bañada por el Mar Amarillo y ha teñido de negro varios conocidos enclaves turísticos y arruinado criaderos de marisco de la región de Taean.
De acuerdo a los datos dados a conocer, ayer más de 90 barcos, seis aviones, 6.650 soldados y policías, y una gran cantidad de vecinos y voluntarios participaron de las tareas de limpieza y contención del crudo derramado. Pese a los esfuerzos, trascendió que sólo se han podido retirar hasta el momento 100 toneladas, apenas un 1% del total del vertido.
Por otra parte, se informó que los equipos de emergencia han construido una barrera de doce kilómetros con el objetivo de frenar el avance de la mancha de combustible, plan reforzado con la aplicación de productos químicos que intentan detener su avance.
A raíz de esta catástrofe ecológica, el Gobierno de Corea del Sur ha declarado el “Estado de Desastre” en la región y calculó que tardará cerca de dos meses en limpiar por completo los 150 kilómetros de costa del condado de Taean. Además, el ministro de Asuntos Marinos y Pesca surcoreano, Kang Moo-hyun, expuso un panorama desalentador para el sector pesquero de la región. “Incluso si parte de los peces, algas y mariscos de la zona sobreviven, no serán comercializables por un tiempo”, advirtió el ministro.
Otra de las preocupaciones ecológicas ocasionadas por este derrame tiene que ver con el parque natural de Taean Haean, el único del país, que posee unos 530 kilómetros de costa y un conjunto de 120 islotes.


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