Los ecologistas han discutido, en el número especial de Frontiers in Ecology and the Environment, cómo la influencia del ser humano interactúa con los procesos naturales para influenciar la conectividad ecológica a una escala continental. Los expertos concluyeron que redes de experimentos a gran escala son necesarios para predecir los cambios ecológicos a largo plazo.

“Sabemos que el mundo ha estado siempre conectado a través de la atmósfera y de los movimientos del agua”, dijo Debra Peters, una de las autoras del especial, y especialista del United States Department of Agriculture's Agricultural Research Service. “El mundo también se está volviendo altamente interconectado a través de los movimientos de gente y del transporte de mercancías localmente y globalmente. Entre los ecologistas, hay una comprensión creciente de que estas conexiones pueden tener profundas influencias en las dinámicas a largo plazo de los sistemas ecológicos”.
El trasnporte de muchos tipos de materiales, incluyendo gases, minerales e incluso organismos vivos, pueden afectar al sistema natural. Estos movimientos resultan en lo que se conoce como greenlash, que es cuando cambios ambientales localizados en áreas geográficas pequeñas terminan afectando a otras áreas con el resultado de modificaciones drásticas en regiones enteras.
Un ejemplo es una sequía que se dio en 1930 en el medio oeste de Estados Unidos, que ocasionó que los granjeros abandonasen sus tierras. La ausencia de plantaciones intensificó la erosión del suelo, lo que llevó a tormentas de polvo. El viento esparció el polvo a través de toda América del Norte, causando desastres y afectando la calidad del aire, la salud pública y los patrones de asentamiento humano.
La globalización aumenta todos estos efectos. Ya que se llevan plantas y animales nativos de un continente a otro en el que no existían, transportando así también enfermedades desconocidas.
Un caso son las hormigas de fuego de Argentina que llegaron en barcos al sur de Estados Unidos y se propagaron de tal forma que aniquilaron a muchas especies de hormigas locales y son una plaga que causa estragos económicos desde hace años.
Por eso los ecologistas concluyeron que hay que realizar muchos estudios a gran escala para poder prever estos efectos, y poder solucionarlos.
Vía Science Daly
Imagen: Flickr



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