Este 22 de Marzo es el D铆a Mundial del Agua y nuestro planeta se merece que lo celebremos en el mundo entero. En realidad, todos los seres vivos nos lo merecemos porque agua es sin贸nimo de vida. 驴C贸mo ahorrar agua en el hogar? 驴Acaso podemos celebrarlo mejor que comenzando por casa?
Imagen: Christian Frausto Bernal
El 22 de Marzo es el D铆a Mundial del Agua y todos podemos celebrarlo ahorrando agua en el hogar. Aunque, por supuesto, ahorrar agua en nuestro hogar podemos hacerlo todos los d铆as del a帽o, no nos cuesta nada y nos beneficia demasiado. No olvidemos que el agua potable es un privilegio que debemos preservar.
Imagen: Roc铆o Lara
驴C贸mo ahorrar agua en el hogar?
Ahorrar agua es muy f谩cil. Si nos lo proponemos, podemos reducir nuestro consumo de agua casi hasta en un 40%. Y estaremos contribuyendo con nuestro planeta, con una fuente de vida que no s贸lo nos beneficia a nosotros sino tambi茅n a todo el globo terr谩queo.
Imagen:Sara Luant
- Regular la presi贸n: Los aparatos sanitarios est谩n concebidos para recibir una determinada cantidad de agua. En algunos hogares, el agua fluye a una presi贸n mucho mayor a la necesaria. Consecuencia: dejar los grifos abiertos significa gastar unos 7 litros de agua por minuto dem谩s. Es posible instalar un reductor de presi贸n entre el medidor y el equipo sanitario. Es posible y no es caro. De todos modos, ser谩 mejor que la instalaci贸n la realice personal especializado.
- Aireador para reducir el flujo de agua: El aireador se fija entre la junta y el grifo cromado. Es un dispositivo de muy bajo coste, dependiendo de la marca, y el flujo del grifo entre 6 y 8 litros e inclusive m谩s, dependiendo de los modelos.La presi贸n sigue siendo id茅ntica y con este sistema se puede ahorrar un 40% del consumo de agua.
- V谩lvulas termost谩ticas: El tiempo que dedicamos a ajustar la temperatura del agua hace que estemos perdiendo casi el 15% de consumo de agua para una ducha y un 5% para un ba帽o. La instalaci贸n de una v谩lvula termost谩tica permite fijar la temperatura del agua gracias a las graduaciones y a los grados. Algunos dispositivos tambi茅n ofrecen la posibilidad de fijar la velocidad en 8 litros por minuto.
- Duchas t贸nicas y econ贸micas: Si nos gustan las duchas energizantes, optemos por los duchadores. Estas 鈥渕angueras鈥 manuales se fijan con flexibilidad y fraccionan las gotas de agua. Son muy eficaces porque multiplican la superficie del agua en contacto con la piel.
Imagen: Conanil
Imagen: Freddy The Boy
Es todo tan simple. Soy es una cuesti贸n de concienciarse de la importancia del agua. Pensemos que con un ba帽o estamos gastando de 120 a 200 litros de agua, con una ducha gastamos de 20 a 60 litros, un lavavajillas gasta entre 20 y 40 litros, una lavadora gasta de 60 a 80 litros y s贸lo al lavarnos las manos con agua corriente gastamos entre 10 y 15 litros de agua.
El agua es un recurso que la naturaleza nos ha regalado. Un don, casi un milagro que nos permite seguir vivos. Ya sabemos que podemos resistir sin comer pero jam谩s podr铆amos resistir sin beber agua. 驴C贸mo no preservar algo que la naturaleza nos brinda sin pedirnos nada a cambio? Lo m铆nimo que podemos hacer es cuidarla, preservarla, no contaminarla, no derrocharla y cooperar con la naturaleza.
Recordemos que cuidar el agua est谩 en nuestras manos y que podemos hacer mucho.
V铆a| Geo Environement



驴Saben algo al respecto?
Gracias
En el D铆a Mundial del Agua, el lema escogido este a帽o por Naciones Unidas, 鈥淎gua limpia para un mundo sano鈥, nos recuerda que el oro azul, base de la vida y una de las primeras palabras que aprendemos a pronunciar, es el recurso m谩s maltratado por la humanidad. Cada segundo, muere un ni帽o en el mundo por consumir agua en malas condiciones. Ese es tambi茅n el origen del 88% de las enfermedades en los pa铆ses en desarrollo. 1.100 millones de personas no tienen acceso al agua potable, 2.600 millones no disponen de saneamiento b谩sico y los millones de seres humanos que sucumben por no tener agua lo hacen no por su escasez en el planeta, sino por su mala distribuci贸n.
Tras el invierno m谩s lluvioso en 40 a帽os, Espa帽a tiene los pantanos al 80% de su capacidad. Los embalses ascienden a 1.231 o, lo que es lo mismo, hay una presa por cada 37.000 habitantes, lo cual nos convierte en el pa铆s con m谩s presas por habitante. Sin embargo, nuestro caudal ecol贸gico se sit煤a en torno al 1-10%, muy por debajo del 33% recomendado por los cient铆ficos.
Las 75.000 v铆as h铆dricas espa帽olas no gozan de buena salud. En gran parte de Espa帽a, al soto fluvial se le ha negado su poder para ofrecer la buena calidad de vida que aporta en estado natural. Las riberas de los r铆os, clave en la prevenci贸n de inundaciones, en la captaci贸n de CO2 y en la aportaci贸n de hermosos paisajes loados por nuestros literatos, sufren las consecuencias de una pol铆tica del agua determinada por intereses econ贸micos pero a la que no le salen las cuentas. Las inversiones en proyectos h铆dricos sin subvenciones p煤blicas no son rentables y el coste ambiental tambi茅n es muy elevado.
Falta mucho por alcanzar un verdaderamente responsable uso del agua. No s贸lo en t茅rminos de eficiencia y ahorro, que aunque no demasiado, algo hemos mejorado. La contaminaci贸n del agua es demasiado habitual y su reciclaje y reutilizaci贸n todav铆a tienen un largo camino por delante. En este sentido, la bioconstrucci贸n podr铆a aportar mucho en un pa铆s que tiene pendiente la ordenaci贸n coherente del territorio. Una carencia que sufre especialmente el agua y con ella los ecosistemas acu谩ticos, que tan lejos quedan del imaginario general y que tanto dependen de una buena calidad del l铆quido elemento.
En la conciencia ciudadana tampoco est谩 asentada la idea de que el agua es un bien p煤blico. La aportaci贸n tecnol贸gica privada puede ser fundamental en 谩reas h铆dricamente desfavorecidas. Por el contrario, su gesti贸n tiene que garantizar el uso y beneficio p煤blico. Si no, imaginemos a cualquier ayuntamiento en 茅poca de crisis y que se quede sin presupuesto para afrontar el coste de unas depuradoras cuya gesti贸n est谩 en manos privadas.
Sin agua, no hay vida. Y el nacimiento y florecimiento de las principales civilizaciones y pueblos tuvieron lugar junto a las aguas, de r铆os o mares. Sin embargo, su uso desproporcionado y descontrolado lleva a desastres como el del Guadina y