Nos enteramos por El Mundo que la organización Bosques sin Fronteras ha convocado al premio más original y, para mí, más interesante: buscan al árbol más longevo, al más gigante y al más histórico.
Ya les habíamos contado hace unos meses sobre el proyecto de Bosques sin Fronteras de crear una guía turística Árboles, leyendas vivas para poder visitar a los mejores árboles de España.
La idea de los organizadores es dar una imagen positiva de los árboles, "presentes en los medios de comunicación sólo como protagonistas de tragedias". Quieren contribuir al mejor conocimiento de los árboles y bosques más emblemáticos de España.
Los premios, de una dotación económica de 3.000 euros cada uno, más un diploma acreditativo, se entregarán el próximo 13 de noviembre en la sede del Ministerio de Medio Ambiente. Para presentar las candidaturas se deberá rellenar un formulario descargable en: www.arbolybosquedelano.org.
Aquí en El Blog Verde vimos muchos de los árboles más magníficos del mundo, ahora le llegó el turno a los de España, donde se cree que al menos hay uno 3500 árboles monumentales, de entre los cuales pude llegar a salir el afortunado.
Voy a citar las lindas palabras de la introducción del premio: “Es necesaria una nueva cultura medio ambiental y sobre todo forestal, en la que se establezcan nuevas formas para establecer vínculos con la naturaleza, y en las que los lazos de afectividad, valor y dependencia vengan marcados también por criterios culturales, ya que actualmente son los que parecen regir de forma real para todos los que nos hemos alejado del medio natural y rural, y desarrollamos nuestra actividad humana en el entorno urbano y peri-urbano de las grandes ciudades”.
Ya les daremos a conocer los finalistas y ganadores, y escribiremos algún artículo sobre ellos. Por ahora los dejamos con uno elegido por nosotros, el famoso Roble de San Valentín, de Asturias, con




Del viejo Montejo y de Extremadura
Bosques de mi España que llevo en mi alma
Con sus pinceladas de verde y de grana…
Y de azul intenso en las alboradas
Con su agua helada de inviernos muy largos…
Y con sus senderos de rojo incendiados
En las tibias tardes del mágico otoño…
Bosques generosos de paz y de gozo
Por tus caminitos me interno sin miedo
Hasta lo más hondo de tu centro umbroso
Y así solitaria en paz y en silencio
Recorro tus predios de magna belleza
Que colma mi alma de luz y misterio!…