Almacenamiento geológico de gases de efecto invernadero
El almacenamiento geológico, desde hace años, se ha venido utilizando para el aislamiento de residuos nucleares de larga vida media, para proteger al hombre y al medio ambiente de los peligros de la radiación.
Recientemente científicos europeos han comenzado a experimentar cerca de Berlín un método para sepultar CO2 en las profundidades de la Tierra, a fin de impedir que este gas emitido por las industrias contaminantes siga contribuyendo al calentamiento del planeta. A partir del verano y durante dos años, los investigadores esperan inyectar 60.000 toneladas de CO2 puro.
Los terrenos más favorables para el almacenamiento geológico son los salinos, arcillosos o graníticos debido a sus condiciones geológicas, físicas y químicas, para seleccionar las formaciones con mayor capacidad para almacenar el gas es necesario un profundo conocimiento del subsuelo.

Mediante sensores tratarán de verificar la fiabilidad de este almacenamiento y afirman desde el Centro de Investigación de la Tierra (GFZ) de Potsdam, entidad que coordina el proyecto, que no hay ningún peligro puesto que el sitio elegido es muy estable.
El proyecto, que costará 35 millones de euros que serán financiados por la Unión Europea, Alemania y Francia y universidades y empresas europeas y está dirigido a verificar la factibilidad del “almacenamiento geológico” de CO2 que es el principal gas responsable del efecto de invernadero.
La iniciativa ha generado críticas por parte de algunos grupos ecologistas que opinan que sería mejor invertir el dinero en el desarrollo de energías renovables, puesto que opinan, que este experimento permitirá que se sigan utilizando masivamente energías fósiles.
La técnica de almacenamiento geológico es muy costosa, al menos 40 euros la tonelada de CO2 sepultada, lo que contrasta con los aranceles de menos de 2 euros por tonelada, que pagan en el mercado europeo del carbón, las empresas que sobrepasan su cuota de emisión por la contaminación que ocasionan.
Otras opciones para “secuestrar el CO2“ son el almacenamiento en mineralizaciones, que comprende la reacción del dióxido de carbono con minerales no carbonatados, principalmente silicatos, para formar uno o más componentes carbonatados que normalmente serán sólidos y el almacenamiento en los océanos por inyección directa mediante tuberías o por fertilización, donde el dióxido de carbono se incorpora al fitoplancton, por adición de hierro. La técnica de almacenamiento en océanos ya ha sido probada en países como Australia o Noruega.
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Artículo de raquel
Soy licenciada en física y me dedico a la enseñanza. Me interesan mucho los avances científicos y me preocupa aún más la conservación de nuestro medio ambiente. Me gusta escribir, para compartir con todos lo que sé y leer, para aprender de lo que otros cuentan...Comentarios:
4 Comentarios al Artículo: Almacenamiento geológico de gases de efecto invernadero
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Les escribo, para hacerles una pregunta. Como se trata el pasivo ambiental, que se almacena en la trampas de grasas (grasas vegetales)? Soy de profesión Geologo, pero también en la compañia donde laboro, hago actividades del Departamento de Ambiente (estoy encargado). Estoy recopilando información, para leerla y conseguir la solución.
Gracias.