UP

-     Escrito por esther

El impacto económico y social de los transgénicos

Cuando comenzaron a cultivarse las semillas modificadas genéticamente, las empresas que las vendían manifestaban que estos alimentos supondrían el fin del hambre en el mundo, ya que, al no requerir fertilizantes ni pesticidas, estos alimentos tendrían un precio más bajo y así todo el mundo se beneficiaría. La realidad dista mucho, sin embargo, de esta utopía.

Protesta de Greenpeace en Alemania contra los transgénicos

El impacto derivado del cultivo de los transgénicos es muy amplio, y las grandes multinacionales que los comercializan siempre llevan las de ganar, especialmente en nuestro país. Veamos los principales puntos:

Contaminación genética de cultivos convencionales y ecológicos

La contaminación por parte de los OMG supone grandes pérdidas para los agricultores, ya que estas semillas, al hibridar con las suyas, impiden que produzca descendencia. Además, los alimentos perderían las propiedades y las características tradicionales.

Este problema afecta a todo el planeta, y a pesar de ello, no existe una legislación que obligue a las multinacionales a pagar por los daños que producen sus semillas manipuladas. De hecho, existen varios casos en España en que los OMG han invadido parcelas de cultivo ecológico, y son los dueños de este cultivo los que han debido pagar una indemnización millonaria a Monsanto por poseer una semilla patentada por ellos. Además, han echado a perder su cosecha.

Además, los agricultores son demandados por Monsanto si guardan las semillas de un año para otro. Sea como sea, Monsanto siempre gana.

El cultivo de OMG no reduce el empleo de pesticidas y herbicidas

Por el contrario, se ha producido un enorme incremento en su uso, que fomenta que las plagas sean cada vez más resistentes, y una vez que se ha erradicado una, aparecerá otra para ocupar su lugar.

En India, en 2007, algunas cosechas de algodón fueron atacadas por las plagas contra las que supuestamente estaban diseñadas, y también por otros insectos. Esto supuso para los agricultores un importante desembolso en pesticidas, o bien ver su cosecha echarse a perder, lo que llevó a más de 800 algodoneros a la pobreza extrema y al suicidio.

OMG: Menor productividad, menos calidad nutricional

El rendimiento de estos cultivos rara vez alcanza el de las variedades tradicionales, y además están peor adaptados a soportar cambios de temperatura o salinidad. Además su calidad nutricional es menor, lo que nos hace volver a plantearnos que estos cultivos están muy lejos de solventar los problemas del acceso a los alimentos en el mundo.

Los OMG aumentan la brecha que separa pobres y ricos

La mayoría de los productos transgénicos se destinan a consumo del ganado para la producción de carne, cuyo consumo (siempre excesivo) tendrá lugar en los países ricos.

Los cultivos transgénicos más extendidos son la soja (destinada a alimento del ganado) y el algodón, y ambas se cultivan en explotaciones industriales para su posterior exportación a países ricos, por lo que no alivian la pobreza ni el hambre en los países donde son cultivados. Además, amenazan el cultivo de las variedades locales por parte de los pequeños agricultores, que son desalojados de sus tierras para que en ellas se cultive soja transgénica.

Los transgénicos en España

Cuatro son las empresas que comercializan alimentos modificados genéticamente:

  • Monsanto
  • DuPont-Pioneer
  • Syngenta
  • Bayer

Nuestro país es el único de la UE que cultiva transgénicos a gran escala, cuando muchas variedades ya están prohibidas en otros países europeos. Esto se debe a la presencia de agentes de las empresas en el sector de las administraciones, ya que miembros del gobierno trabajan o trabajaron para las multinacionales biotecnológicas.

Si quieres evitar alimentarte de transgénicos, puedes ver la guía roja y verde, donde Greenpeace analiza las principales marcas españolas aquí.

La alternativa a los cultivos transgénicos

Frente a los OMG, Greenpeace propone promover las técnicas agrícolas modernas que promueven la biodiversidad, aumentan la productividad, se adaptan a las variaciones del clima, no destruyen los recursos naturales y aportan calidad de vida a los agricultores de todo el mundo.

Fuente: Greenpeace

ElBlogVerde.com

Newsletter