El fuego arrasa Tenerife y Gran Canaria. Con estas pocas palabras puede expresarse la desgracia que vivimos los canarios estos días. El clima no ayuda, los medios no son suficientes y la población no estamos preparados para defender nuestras casas de tan devastador enemigo.
Ya ha empezado a hablarse de ayudas económicas a los afectados y de ésto y lo otro, pero los que han tenido que desalojar sus casas o temen tener que hacerlo en las próximas horas no están tranquilos.

En las televisiones locales podemos ver a los vecinos de los distintos municipios quejándose de que, por ejemplo hoy y a las nueve o diez de la mañana, no había nadie especializado intentando sofocar las llamas que avanzaban sin pedir permiso. Además, se está comentando que existen refuerzos que no están en uso por una cuestión de protocolos.
Hay quien culpa al gobierno, a la mala organización. Y es que siempre nos pasa lo mismo en estas islas ante cualquier situación adversa que se nos presente: Ni contamos con medios suficientes que nos protejan, ni sabemos lo que tenemos que hacer en estos casos, ni nuestras infraestructuras están preparadas para combatir lo más eficazmente estos desastres naturales.
Pero ahora es momento de hacer frente común, de unirnos ante el enemigo que pretende asolarnos. El Cabildo canario, encargado de la coordinación en la isla de Tenerife, ha manifestado que llegarán aún más refuerzos y esperemos que llegue el alisio y suavice estas altas temperaturas que padecemos estos días y tranquilice estas rachas de viento que no ayudan en absoluto. Ojalá que incluso la lluvia quiera bendecir con su presencia estas Islas Canarias nuestras. El parte meteorológico así lo prevee, esperemos que esta vez no se equivoque.